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- Enciclopedia del Sporting de Gijón
- Orgasmatron En El Molinón 3
Orgasmatron En El Molinón 3
Orgasmatron En El Molinón 3
15. Del cielo del dulce colocón al infierno de la sobriedad pasando por el purgatorio del mal rollo
16. La promoción y el nacimiento del Colectivo Mutante
17. Tardes de U.E.FA.
18. Las sedes, los spornsor y la financiación
19. Visitas a Gijón
20. 25 años de Ultra Boys
15. DEL CIELO DEL DULCE COLOCON AL INFIERNO DE LA SOBRIEDAD
PASANDO POR EL PURGATORIO DEL MAL ROLLO
La desaparición de la Sección Infras empezó a gestarse en los 90 irremisiblemente.
Como si de una puta maldición se tratase la heroína también nos agarraba de los huevos a nosotros. Habíamos visto a varias generaciones de jichos del Coto que paraban en el parque engancharse y como la droga les había ido jodiendo lentamente pero sin remisión. Algunos tíos a los que la propia policía temía, sucumbían ante la poderosa diosa heroína que hacía con ellos lo que quería. Se convertían en esclavos de una sustancia y de una jeringuilla. Nosotros crecimos odiando aquellas jeringuillas que habían destrozado a gente a la que admirábamos y por nada del mundo nos hubiéramos metido un chute, joder, ni locos. A finales del 89 llego un día Kiko con unas piedras de una historia llamada miel turca que había que fumar en papel de aluminio. La oxtia, para nosotros era una movida más como lo fueron en su día los porros, las rayas o los tripis, no asemejamos la miel turca con la heroína ya que no había que chutártela. Fuimos al antiguo colegio Simancas que ahora se llama Los Campos, y sentados contra la pared, Kiko nos enseñaba a fumar en papel de plata aquella miel turca que te ponía en el cielo del colocón durante horas. Desde que empezamos con 14 años a parar en Ultra Boys también empezamos a salir de fiesta, a chumar unas birras y fumar unos porros por el día y el fin de semana empezamos a salir de noche y también a consumir las distintas drogas nocturnas. Para pagarnos estos incipientes vicios robábamos por tiendas y supermercados, llegando a formar una amplia red de bares y particulares que nos compraban los rollos robados y que nos hacían distintos encargos. Aunque nos criamos en la época de los jichos aprendiendo a buscarnos la vida, ahora estábamos en plena movida pija y nosotros nos vestíamos como los pijos por lo que pasábamos desapercibidos ante los comerciantes y encargados e incluso ante la policía. No llevábamos pantalones de pitillo ni llevábamos greñas como los jichos y eso les descolocaba a todos. Sacábamos un montón de pasta que nos hizo enviciarnos con todo.
Pero lo que nos iba a joder estaba por llegar. La miel turca rápidamente desapareció y nos enteramos que había heroína marrón que ahora también se podía fumar por lo que no tardamos en probar y aceptar la heroína. En el año 90 me llegaba la carta de la mili, lo que me apartaba de Gijón y de la heroína. Me tocó en la fragata Asturias lo que hizo que tardase seis meses en volver a casa con los 20 días de permiso de verano.
Cuando llegué me encontré a prácticamente toda la cuadrilla enganchada al caballo y a la mayoría de los amigos enfadados entre ellos por la puta influencia de la droga. Joder, nos habíamos criado desde guajes juntos, unidos defendiéndonos de todo lo que la calle te trae y aquella mierda nos había hundido el barco en cuestión de meses.
Me pase veinte días con “El Infra” y con Héctor fumando caballo e intentando que la paz volviese a la cuadrilla pero había un abismo entre los enganchados y los que no lo estaban insalvable. Me volví a la puta mili ha cumplir el resto del año y cuando regresé a Gijón con la blanca mi cuadrilla de amigos de siempre se había desintegrado.
Me junté con mis mejores colegas que eran los enganchados “El Infra”, Héctor y también con Kiko, “El Mosca”, Zana y “El Chacho”. Como si de otra maldición se tratase, tuve que empezar a trabajar en omierdo lo que hizo que me enganchase a tope ya que tenía que quedarme tres horas todos los medios días esperando para currar de tarde. Aquello acabó conmigo en un año. Todos acabamos jodidos en muy poco tiempo y buscando la forma de desenganchar y volver a la vida normal pero al principio no lo conseguías y la rueda sigue girando cuando un día por falta de heroína acabas probando el chute que tanto odiabas y que se convierte en algo diario y repetitivo, furacu va!!!!
Con los años y a base de darte de oxtias contra una pared que es tu adicción acabas asqueado de lo que te has convertido y una de dos, o acabas siendo un zombie cebado de trankis, alcohol y metadona o tiras por el camino jodido de mantenerte limpio y sobrio, lo que hace de tu vida el puto infierno con el mono psicológico gritándote al oído todos los días y tú intentando mantener el tipo. Joder, ni siquiera cuando duermes encuentras tranquilidad ya que no paras de tener sueños de consumo en los que cuando estás a punto de meterte la droga te despiertas sudoroso y enmonadísimo psicológicamente. La oxtia, el puto infierno de la sobriedad ha llegado, te puedes emborrachar, esnifar, o fumar que el hueco dejado por la falta de heroína hará que te sientes mal siempre por lo que no te queda más remedio que aprender a vivir con ello como el que esta lisiado y tiene que aprender a hacer las cosas otra vez de nuevo. Te sientes muy jodido pero tiras pa´lante convencido y es que la vida te va en ello, no te queda más remedio que aguantar.Han pasado un porrón de años desde que nos enganchamos y ninguno de los Infras ha acabado ni zombie ni muerto que ya es mucho. La vida sigue……Cuando nos enganchamos, los domingos que había fútbol nos poníamos donde las taquillas de El Molinón y pedíamos a todo el mundo 20 duros para la entrada con lo que sacábamos de sobra para pillar y para entrar al campo. Joder, la peña que nos conocía del Fondo se enrollaban la oxtia con nosotros y en la esquina del Fondo Sur se ponían dos tíos que vendían caballo: Adolfo ”El Moreno” y Kike ”El Manco”, que también se enrollaban y con los que hicimos del ultimo baño del Fondo Sur un puto fumadero de opio.
Aquella adicción fue la que destrozó a la Sección Infras que poco a poco hizo que nos fuéramos alejando durante un tiempo de la movida ultra y del Fondo Sur.
Para pagarnos el vicio también arrasábamos los puestos de bufandas de fuera de El Molinón que habían traído bufandas estampadas de importación y con el botín recorríamos el Fondo Sur vendiéndolas. Joder, nos las quitaban de las manos, incluso bufandas italianas o inglesas de color azul y blanco se vendían para coleccionismo.
Reconozco que también robamos alguna bufanda a algún guaje que venía al Fondo.
Tanto “Infra” como Héctor y Kiko dejaron de venir al Fondo Sur debido a la adicción. El único que seguía viniendo al Fondo estando enganchado era yo sobre todo gracias a Alex Abadíe que me dejaba pasar gratis. Durante unos años en los que estuve muy jodido y que coincidió con los dos últimos años del Sporting en primera, Ramone me daba una entrada de adulto todos los partidos que yo vendía y apenas vine al Fondo Sur. Aquellas entradas que vendía por varios talegos, dependiendo del partido, me dieron una vidilla en un momento tan jodido que siempre estaré en deuda con este pervertido sexual que se quitaba dinero de su bolsillo para meterlo en el mío. Y es que en los ultras siempre ha habido gente única y el amigo Ramone para nosotros ha sido siempre un infrahumano más y con el tiempo se ha convertido en uno de los ultras más importantes.
Cuando empecé a parar otra vez en el Fondo Sur ya con el Sporting en segunda me costó acoplarme otra vez al grupo y es que los Ultra Boys habían cambiado totalmente en unos años y habían crecido de forma meteórica. Joder, en el primer partido conocía a cuatro tíos contados aunque había bastantes que me conocían de vista y oídas y noté muy buen rollo entre la gente. Tenía que empezar de nuevo dentro de Ultra Boys y dentro del Colectivo Mutante, ahora sin los Infras y aprendiendo a comportarme en estos nuevos tiempos, donde las cosas no son como antes y la gente entra a pagar cárcel con gran facilidad. Incluso en la “Perrera Joven” todo ha cambiado y ahora hay que beber y hacer los petas de estrangis debido a las cámaras. Joder, incluso los nuevos capos te echan una bronca si te ven chumando un bote de birra directamente del bote ya que ahora hay que usar vasos de papel. Pero bueno, uno se va acoplando a todo y llevándolo lo mejor posible aunque eches en falta el viejo Fondo y a los antiguos ultras más que la oxtia. Nuevos tiempos….
16. LA PROMOCION Y EL NACIMIENTO DEL COLECTIVO MUTANTE
En el año 95 empezaba el declive del Sporting jugando ese año una promoción de descenso contra el Lleida. Fue la última gran jornada del Sportinguismo hasta hoy.
Aquella noche antes del viaje debido al colocón y el haber visto mientras cenábamos la película de Alex de la Iglesia “Acción Mutante”, nacía la idea de formar el Colectivo Mutante con Ramone como organizador y el calamar del Pecholata como héroe etílico y presidente honorífico. En este colectivo se integrarían varias secciones como la Sección Infras, los Boys Atrás de Ramone y Omaña, la Sección Ricks de Pablo y Juanín y también la Sección Tiburón del Zanca y el Mod entre otros freaks que se irían sumando.
El Colectivo Mutante nacía con la intención de que no se perdiese nuestra forma de entender el mundo ultra y creaba el famoso “Pamplín Mutante” entre otras muchas cosas.
Dentro del Colectivo, un grupo de greñudos locos comandados por DJ Kemao creaban en el año 2000 un grupo musical ultra-thrasher llamado “Matadero”, ya con varios discos, siendo el más reciente su “Surfin Carbayón”, que tanto gusta en Omiedo.
Para el viaje a Lleida los Ultra Boys fletaban dos buses a lo que hay que sumar la peña que por falta de sitio viajaron en coche o empotrados en alguna peña sportinguista. El caso era ir a animar al Sporting más que nunca sin importar la larga distancia del viaje. Pecholata nos hizo más ameno el viaje con su: “¡Para pa’mear, oh!” que consiguió que el busero parara en más sitios de los esperados con el consiguiente saqueo en el que la peña demostró su ingenio debido a que la mayoría, debido al agobiante calor, viajábamos en bañador lo que hacía difícil esconder los rollos hurtados.
Una avalancha de sportinguistas tomó las calles de Lleida e incluso echamos de su bar a los supuestos ultras Leridanos. El saqueo fue enorme en la ciudad catalana e incluso algunos nos colamos al campo trepando por una torre de iluminación después de vender las entradas que estaban agotadas y por las que nos pagaron una pasta.
Antes de colarme tuve que escapar de Omaña que me perseguía por todo Lleida con medio tripi en el dedo. Joder, incluso tuve que esconderme de mi triposo amigo que no entraba en razón cuando le decía que para trepar por la torre de iluminación no era muy buena idea hacerlo de tripi, pero el cabrón seguía intentando metérmelo en la bebida.
En el partido de vuelta El Molinón estaba lleno a reventar, joder, nunca vi el campo tan petado de gente, y el gran juego del Sporting junto al resultado ajustado hizo que toda la gente se volviese loca y al final hubo invasión de campo. Fue un día único para todos.
Todo el mundo con el orgasmatrón de la victoria que nos dejaba en primera se fue en avalancha a celebrarlo a la fuente del anzuelo donde muchos se pegaron un baño.
Era un puto espectáculo ver las hordas sportinguistas hacer el recorrido de El Molinón a Begoña. Joder, por la carretera de la Costa debíamos de ir dos mil personas febriles por los acontecimientos de esa gloriosa jornada y es que esta gran afición que somos los sportinguistas nos conformamos con poco, sólo pedimos un poco de calidad y unos kilos de cojones. Esperamos el ascenso que nos haga vivir un día todavía mejor que éste.
17. TARDES DE U.E.F.A CON EL EUROSPORTING
El primer partido que vivimos en la u.e.f.a fue contra el potente Colonia el primer año que entramos en Ultra Boys. El partido yo lo vi desde la gradona con mi padre y el Fondo Sur se veía lleno de peña con banderas de todos los tamaños y la famosa pancarta de Shumacher-bastardo que tanta gracia hizo a los viejos de la gradona que veían a los ultras como a una panda de colgados y delincuentes, ¡joder, y a mucha honra!, pensaba yo.
El partido tenía mucha emoción gracias al empate a cero conseguido en Alemania y con el cabezazo de Mino todo El Molinón explotó de júbilo que se convirtió en enorme mala oxtia cuando el propio Mino metía la zarpa y jodía todo. La oxtia, con el segundo gol del Colonia empezaba la lluvia de objetos lanzados desde el Fondo Sur donde la peña estaba quemadísima por el transcurrir del partido y por la chulería alemana ante la victoria, visiblemente mosqueados por la pancarta que insultaba a una de máximas estrellas.
Según él mismo nos contó, fueron a esperar a la salida al equipo alemán y al salir Shumacher le empezaron a insultar y tuvo un intercambio de puñetazos con el “Austra”. Tuvieron que separarlos los otros jugadores y cuando consiguieron meter al portero germano dentro del bus, éste intentó volver a salir a por los ultras que le hacían gestos obscenos y amenazantes. ¡La oxtia, el jodido “Austra” le pegó una oxtia a Shumacher!
Dos años después el Sporting volvía a clasificarse para jugar en Europa nada menos que contra el Milán de Gullit y Van Basten. Se preparó una barra libre en el “Güelu” que hizo historia con colocones de otra dimensión como el que cogió Manolinguer, al que tuvieron que arrastrar hasta el parque entre Fede, Mazorra y el resto de la Sección Vino.
Si algo tiene jugar en Europa es que vienen al Fondo Sur un aluvión de tíos borrachos sin importar que les guste fútbol y vayan jamás a El Molinón, que ese día se acercan llevados por la marea rojiblanca y el sentimiento gijonés sin olvidar la fiesta y el colocón de turno.
El día del Milán el Fondo Sur estaba a reventar ya una hora antes de empezar el partido, era algo espectacular ver las hordas sportinguistas recorrer el paseo del Muro desde el “Güelu” hasta El Molinón. Vimos como traían a los italianos de la Brigate Rossonere, con el Commando Tigre y la Fossa di Leoni a la cabeza, que eran tíos de treinta pico para arriba y que nos hacían con la mano el gesto de te-voy-a-rebanar-el-cuello y toda clase de gestos amenazantes. Antes de que empezara el lío con ellos hubo peña que intercambió bufandas, como Héctor que dio una bufanda roñosa y quemada por los tifos que no era ni del Sporting por una pedazo de bufanda de la Brigate. Joder, tuvo que flipar el italiano con su bufanda quemada de algún equipo inglés y acordarse de los antepasados de aquel tío gordo que lo timó. Fue una de las primeras bufandas estampadas que hubo en el Fondo en un tiempo en que el las bufandas eran muy malas.
Colocaron a los italianos en la grada alta del fondo este y las oxtias empezaron desde el principio, con contundentes cargas contestadas por los italianos con las hebillas de los cintos y arrancando sillas que luego lanzaban. La oxtia, era un puto show ver a los Brigate aguantar las cargas sin retroceder, a oxtias con los antidisturbios, sin cortarse un pelo.
El empuje policial con refuerzos hizo que los italianos acabasen en el extremo de la grada donde se quedaron el resto del partido acosados por la policía. Cuando empezó la Segunda parte nos fuimos al Fondo Norte donde ya había empezado el lío con los tifossi. Jaime ”El Puntu” iba justo delante de nosotros cuando pasábamos por debajo de los italianos, entonces vimos que una de las pancartas del Comando Tigre estaba un poco descolgada, lo que aprovechó “El Puntu” para pegar un salto y agarrar la pancarta por la mitad. Joder, los tifossi le tiraban de todo intentando que soltase, pero el más rápido fue “El Infra” que se agarró del trozo que sobresalía por debajo de Jaime y la pancarta se rompió, guardándose dentro de la ropa el trozo arrancado. Aquí empezaron el intercambio de divisas y souvenirs, ellos lanzaban enormes monedas de lira nosotros monedas de 25 y 50 pesetas. Nos lanzaban mecheros, manojos de llaves, trozos de uralita que arrancaban del techo, un par de cascos de moto, incluso varios zapatos a lo que nosotros respondíamos con trozos de baldosas del baño que cortaban como cuchillas y bueno todo lo lanzable que uno pueda imaginar. Incluso andábamos por el Fondo Norte pidiendo cambio de monedas de 100 pesetas en monedas más pequeñas para poder lanzarlas, fue una constante todo el segundo tiempo. El gran gol de Jaime fue uno de los grandes orgasmatrones del Sportinguismo y la fiesta que se montó en El Molinón fue difícil de olvidar. Los italianos estaban muy enfadados y montaron la de diox en su grada. Fuera del estadio se volvió a montar cuando llevaban a los italianos a los buses.
El partido de vuelta se jugó en Lecce por estar San Siro sancionado. El árbitro fue el jugador número 12 del Milán pitando dos penaltis que nos eliminaban. Todos los ultras habíamos quedado en la sidrería Dackar para verlo y después del partido con la peña super quemada, nos fuimos todos a buscar entre las banderas que estos años decoraban el paseo del Muro la bandera italiana que arrancamos y quemamos en medio del Muro una tarde de septiembre con todo el paseo lleno de gente que nos miraba como a marcianos.
El trozo de pancarta que nos llevamos pertenecía a los Comandos Tigre y tenía una bonita cabeza de tigre que aprovechamos para decorar la pancarta de la Sección Infras que estábamos haciendo. Debido a nuestra forma de ser descuidada aquella pancarta desapareció en el cuartín robada por algún ultra boy que viendo aquel trofeo que era la cabeza del tigre rodando por allí se la llevó para decorar su casa. Jodido cabrón, espero que te cunda!! El siguiente año que nos metimos en Europa fue en el 92 contra el Partizan de Belgrado. Aquel año de rebote se metía en Europa por primera vez el omierdo al que le tocó el Génova. El partido de ida en El Molinón fue una apoteosis de orgasmatrones con un 2-0 que nos daba muchas esperanzas para pasar a la segunda ronda.
El Fondo Sur estaba a reventar y fue un gran día para el Sportinguismo con un Eurosporting que jugaba la reoxtia, ganando claramente a un buen equipo yugoslavo.
El partido de vuelta debido a la guerra de los Balcanes se jugó en Estambul. Durante la guerra armaron al grupo ultra del Partizan que se convirtió en un comando muy organizado y combativo, joder, ¡eso decía la tele! El partido de vuelta tuvo el nombre propio de Emilio, el héroe de Estambul, parando dos penaltis que nos daban la clasificación. Ese año estaba currando en omiedo y pude ver cuando vinieron los italianos del Génova, que no entendían que yo les deseara suerte tan efusivamente. Joder, venían con un montón de pancartas de éstas que llevan dos palos y viajaron hasta grupos de curas con los tifossi. En el partido de vuelta el héroe fue el delantero tanque del Génova que metió un gol que apeaba a los carbayones. Su nombre, Skuravy, fue vitoreado durante años en nuestro Fondo Sur. En la segunda ronda nos tocaba en suerte un duro Steaua de Bucarest. La ida se jugaba en El Molinón en una jornada que fue histórica.
18. LAS SEDES, SPONSORS Y LA FINANCION DEL GRUPO
Desde siempre Ultra Boys han sabido buscarse la vida para financiarse los tifos y los gastos de alquiler de un bus para desplazarse a seguir al Sporting aparte de la fabricación de material del grupo. Al principio en los 80 era Jorge “El Negro” quien se movía de gorroneo por jichomatic para pagar el tifo del domingo. Aparte del nitrato, compraba en Efectos Navales bengalas caducadas en los años 50 o 60 por 2 duros que luego vendía a 20 duros. Joder, se decía que aquellas bengalas podían explotar y arrancarte la mano, aún así “El Negro” las vendía todas siempre sin problemas incluso la gente se peleaba por prender una. La verdad era que si fallaba simplemente petardeaba y no llegaba a encenderse, cosa que ocurría muy rara vez.
Otro modo de sacar unos duros era el hacer fotomontajes y fotos que se vendían bastante bien. Había cooperación con Foto Begoña y los ultras podíamos ir allí a comprarlas y elegirlas de un enorme taco de fotos y fotomontajes. Una de las que mejor se vendía era la del tifo del día del Barsa y todas las secciones hacían algún fotomontaje que se pulían allí. En esos años empezó a hacerse la primera camiseta, la del borracho (seguramente la mejor que se hizo en muchos años), el pañuelo de Ultra Boys (que tenía una jarra de birra dibujada) aparte de varias pegatinas y el primer botón en que salía un ultra con una bengala o la primera bufanda. Así nacía el mechandise ultra que fue creciendo tanto en calidad como en imaginación. Se han llegado a hacer verdaderas chorradas como el monedero de playa o el llavero-condón, pero todo se vende. Antes, cuando hacía falta pasta para comprar un bombo por ejemplo, se hacían colectas por el Fondo Sur. Luego empezó a hacerse el fanzine. Con él se sacaba algo de dinero aparte de organizar mejor al grupo. También salió el carné de Ultra Boys con el que aparte de hacerte socio tenía algunas ventajas en los viajes y en la compra de material. También intentaron que se legalizaran las secciones pagando un plus cada año aunque esto no tuvo demasiada acogida y muy pocas secciones lo hicieron. Con los años construiríamos un puesto en los bajos del Fondo Sur donde poder vender el material ultra y el fanzine.
Como encargados del puesto han ido pasando distintos freaks de primera.
A últimos de los 80 se interesó la Internacional Sex Shop por los Ultra Boys a los que empezó a sponsorizar, (todavía hoy es un misterio lo que tuvieron que hacer los antiguos capos para conseguir tan suculento avalista), comprando al grupo el banderón más grande que ha decorado el Fondo Sur además de dar dinero a los capos para pagar un bus con el que viajar, pagando un viaje a Bilbao y también a Logroño. La verdad es que según contaba “El Negro”, Laureano el de la Sex Shop se enrollaba muy bien. Fue el mejor sponsor que tuvimos gastándose una verdadera pasta en el grupo aunque yo creo que este tío no sabía dónde se metía, y debió de pensar que aquella campaña que nos hizo encabezar “Por la no violencia” nos iba a hacer cambiar…¡pobre iluso!
Por lo visto los capos le iban a pedir dinero para las mayores chorradas y la Sex Shop aforaba encantada al principio. Joder, menudos colocones se pillarían los capos a costa del chollo-sponsor, aunque corría el rumor de que los capos tuvieron que hacer ciertos favores sexuales y algunas películas guarras ¿?. El siguiente sponsor fue el bar Spitting donde se hacían barras libres y la entrega de trofeo Siempre Sporting. La verdad es que los del Spitting se enrollaron aguantándonos un tiempo, y allí durante la entrega de unos de los trofeos tocaron un grupo llamado “Los del Bar” que tenían una canción llamada “el 8 de Enero, Heysel en oviedo” y otra titulada “puta oviedo puta capital” que tocaron delante de algunos jugadores y directivos del Sportinguismo que no sabían dónde mirar. Allí se celebraron también buenas barras libres y fue una buena sede durante años. Los dueños del Spitting se empezaron ya ha hartar a raíz de la primera movida contra los Herri Norte en la que varios tíos de Gijón que participaron en el apedreo se refugiaron dentro del bar perseguidos por los vascos y éste acabó con los cristales y la puerta rotas aunque consiguieron no dejar entrar a los vascos en el bar, que hubiera acabado destrozado. Joder, la verdad es que nuestro mal comportamiento hacía que los sponsors acabaran huyendo en desbandada y siempre me ha parecido increíble que haya alguien que se atreviera a ser sponsor de los Ultra Boys, a que se relacione el nombre de su empresa con el nuestro. Incluso el Autocine llegó a pagar algunas cosas y se pusieron tickets en el fanzine que la gente fotocopiaba para entrar gratis.
Los capos también sacaban pasta de vez en cuando pidiéndoselo con cualquier excusa a los jugadores, como cuando les tocó la lotería. Para allá fueron los capos de gorroneo y sacaron un sobre con 50 o 60 mil pelas gracias a la intervención de Ablanedo, o yendo simplemente a gorronear a algún jugador unas copas como a Narciso o a Hugo Pérez.
Otra forma de financiar al grupo eran las barras libres que se han ido celebrando a lo largo de los años en las distintas sedes que hemos tenido, y es que la peña chuma desde siempre como bestias. El grupo ha tenido infinidad de sedes que duraban un tiempo hasta que los dueños hartos de aguantarnos nos echaban. Desde La Estancia, en La Ruta, que acabó calcinada, pasando por el Complot, la Bodeguita del Parque… El Burdalero, que llevaban Chumi y el hermano de Juanele, fue otra de las grandes sedes de Ultra Boys y una de las que más duró. Los domingos tomábamos el parque de la plaza de toros. Joder, el Chumi que nos aguaba el motxo metiéndole doce hielos y a saber lo que haría con el licor y con otras sustancias. La verdad es que el Burladero a pesar de todo fue una buena sede y Chumi era muy enrollao. Otra que duró mucho tiempo fue La Cueva (aquí llegaron a hacer una especie de promoción de descuentos en la que tenías que ponerte una chapa con el eslogan “siempre cueva” que les salió fatal debido al nivel de alcoholismo de la peña) aunque se sacaron una pasta rellenando botellas de 2 litros con birra o motxo y que la peña llevaba al campo. Claramente para los Infras la mejor sede que tuvimos fue el Mesón El Güelu donde la peña podía pasarse de rosca a su gusto y hubo otras como el Sabroso a los que después de organizar la barra libre del penúltimo derby no creo que les quedara muchas ganas de volver a tratar con ultras. Actualmente la peña queda para chumar entre el top less Casa Aurora y el Limón, que sacan pingües beneficios gracias a nuestra innata sed de alcohol. Siempre se ha echado de menos que alguien abriera un bar que se convirtiera en sede fija de los Ultra Boys. Esperamos que alguien se atreva a hacerlo en el futuro.
La financiación de la Sección Infras se basaba en el robo y saqueo por tiendas y supermercados de Gijón lo que hacía que pudiéramos pagarnos los vicios aparte de vender speed de gran calidad que traíamos de Bilbao, de los tripis y el costo que nos dejaba nuestro colega marroquí Alí y luego también un tiempo las centraminas que nos dejaba para vender Fede “El Pinta”.
El Colectivo Mutante se autofinancia gracias al pamplín y algunos dvd que se han sacado además de camisetas y mucho otro material ultra mutante.
19. VISITAS A GIJON
Desde siempre Gijón ha sido un sitio muy visitado por las hinchadas rivales y grupos ultras que han venido en numerosas ocasiones. Unos por las buenas y otros por las malas, dependiendo de las relaciones que tuvieran con nosotros o de las circunstancias.
Los que venían en gran número eran los Herri Norte con los que había gran amistad y colaboración y que la puta política convirtió en grandes enemigos.
La amistad se jodió el día que unos cuantos gijoneses politizados hasta el culo fueron a apedrearles. Joder, los Herri Norte se bajaron en la avenida Castilla y montaron una batalla campal con la policía que tuvo que recular ante el empuje de los vascos que cruzaron y volcaron coches mientras prendían fuego a los contenedores. La oxtia, desde la ventana de mi casa recibí un master en guerrilla urbana y confrontación contra la policía que los vascos me obsequiaron aquella tarde-noche. Al final volvían al bus dejando en la calle Manso varios coches y contenedores ardiendo. Fue la oxtia y comprendí que unos pocos nos habían buscado un enemigo potente. A lo largo de los años ha habido multitud de movidas con hinchas bilbaínos que nos trajo de rebote la enemistad de varios grupos ultras como los celtarras, los indar gorri y otros grupos politizados.
Con otro grupo con quien ha habido oxtias tanto en Gijón como en Vigo es con los celtarras. El último año que jugamos contra el celta en segunda, a los Ultra Boys la policía no les dejaba llegar a Vigo y cuando vinieron ellos coincidió el partido televisado por canal plus a las 12 de la mañana y no había casi Ultra Boys en casa Aurora para recibirlos. Joder, me dijeron que sólo Raulón se bastó para espantarles. Todos los ultras nos quedamos con las ganas de enganchar a los de Vigo con los que habrá futuras movidas.
Con los bukaneros de Vallecas hubo también movidas en Madrid e incluso nos mandaron una cómica carta-amenaza que publicó el Pamplín Mutante y que no tiene desperdicio. Con los que ha habido un par de buenas movidas es con los Biris del Sevilla, sobre todo una en los ochenta en Gijón en la que vinieron un montón de yonkis y gitanos que pincho en mano persiguieron a varios Ultra Boys tras apedrearles el bus, entre ellos a Ramone al que persiguieron hasta el Coto. También hubo movida en Navarra con los Indar Gorri.
Otros que venían al principio de malos eran los del Frente Atlético, con los que hubo algunas oxtias la primera vez que vinieron y que gracias al carteo entre integrantes de ambos grupos acabó en una buena amistad entre ultras, jugándose un tradicional partido de fútbol que disputaban en Mareo antes de la barra libre que hacíamos en su honor. Joder, hubo veces que venían 600 tíos del Frente y en una barra libre celebrada en un bar del barrio de La Arena que regentaba Héctor ”El Gochu” había tantos ultras entre los dos grupos que no dejábamos pasar los coches que tenían que dar un rodeo ante la truñida general. La oxtia, llegamos a conocer a verdaderos personajes del Frente como “El Borracho” y otros cabronazos. También venían los de Bastión muy politizados pero duros.
En esa época el Frente Atlético era el mejor grupo ultra con diferencia, ellos trajeron a España el animar todo el partido inventando cánticos que podían durar eternamente, todo el puto partido cuando eso no lo hacía nadie y además eran la de diox de tíos. Con otro grupo con quien había amistad era con los Riazor Blues aunque el primer año que vinieron al subir a primera se armó la de diox por culpa de independentistas y algunos yonkis y busca vidas que se les colaron en el viaje. Durante todo el sábado por la noche hubo distintas peleas y altercados en la Ruta y Cimadevilla. Las noticias de las oxtias nocturnas corrió como la pólvora entre los Ultra Boys y las oxtias siguieron todo el domingo y estuvieron a punto de arruinar las relaciones entre los dos grupos. Nosotros habíamos escondido un bate en el parque y cuando acabó el partido con victoria coruñesa, joder, estábamos colocados y muy mosqueados por el comportamiento de los gallegos por lo que fuimos a por el bate y vemos un coche en la avenida Castilla ondeando una bandera del Deportivo y pitando.. ¡La oxtia!, ”El Infra” le mete un batazo que rompe el cristal de atrás, y cuando el copiloto hace amago de salir Hectorón le mete un patadón que hunde la puerta mientras “El Infra” da un segundo batazo que rompe un cristal lateral de atrás lo que hace que los que iban de pasajeros griten con acento gallego: “¡carallu, arranca que nos matan!” y el coche arranca metiéndose en dirección prohibida y montando un caos circulatorio por toda la avenida. Joder, lo único que pude hacer yo fue mirar flipado al igual que una multitud de gente que volvían del fútbol.
Con quien ha habido siempre amistad a sido con los Suportters Gol Sur del Betis con visitas a Sevilla muy sonadas como aquella en que el Betis se dejaban ganar para que bajase el Sevilla. Joder, Nacho lo describía muy bien en televisión con un colocón de la oxtia: “Surrealista, tío”, decía el cabronazo cuando le preguntaron su opinión.
Los Suportters Gol Sur vinieron alguna vez a Gijón y también a omierdo donde les acompañaron varios Ultra Boys. También con los Ligallo del Zaragoza hay buena amistad e incluso nos hicieron un regalo en nuestro 25 aniversario.
Con los Yomus del Valencia a pesar de la distancia siempre hubo buenas relaciones.
En los años 80 solían venir grupos de Boixos Nois que se colocaban con nosotros en el mismo Fondo Sur, y es que en esa época los catalanes eran de los grupos más potentes del panorama nacional y para nosotros era un grupo al que admirábamos antes de que la política les jodiera. En estos años solían venir al Fondo Sur representantes de varios grupos ultras españoles. Joder, incluso venían algunos Ultras Sur con amistades en Gijón.
Luego hay grupos difícil de calificar como los Ultra Violetas que jamás ha venido a pararnos los pies aunque andemos por Valladolid de destrozo y saqueo. Joder, los mejores amigos de los conejos azules tampoco vienen a Gijón como grupo ultra sino escondidos dentro de peñas pucelanas intentando pasar desapercibidos.
Otros que jamás aparecen cuando vamos a Santander son las huidizas Juventudes Verdiblancas. La capital cántabra siempre ha sido un lugar apetecible para ir por la enorme rivalidad que hay entre los clubs desde siempre. Este es un viaje lleno de movidas y aunque no haya un grupo ultra visible siempre hay altercados con viejos y aficionados locales que acaban en tangana contra la policía con numerosas detenciones.
Un grupo que parece que no existe es la peña Múgica de la Real Sociedad, incluso el año que nos apedrearon no les podías ver por ser de noche y estar ellos en una posición elevada. La oxtia, son una gente extraña los giputxis de los que siempre ha estado en duda que sean un grupo ultra o solamente una peña donostiarra y ellos no se prodigan viajando como grupo casi nunca.
En la Segunda División en Galicia con los de Orense o los de Pontevedra ha habido movidas aunque son grupos demasiado menores al igual que pasa en el País Vasco con los del Eibar o con los del Alavés. En realidad en estos sitios teníamos más movidas con los antidisturbios que con aficionados locales, la puta ertzaintza y la ostika. Putos zipayos.
20. 25 AÑOS DE ULTRA BOYS
A lo largo de los 21 años que llevo en Ultra Boys he visto pasar a mucha peña por el Fondo Sur y muy pocos aguantar el tirón de la treintena quedándose en el Fondo a dar el callo como siempre. Por suerte hay un pequeño grupo imperturbables al tiempo como los fundadores Félix y Nacho, el cabronazo de Jorge ”El Negro”, o el contundente Santi ”El Skin” además de Edu de la Sección Vino y alguno más. El resto, desaparecidos.
Es entendible que cuando has cumplido treinta y pico y llevas metiéndote en marrones desde hace muchos años que ahora te lo tomes con más calma, pero de eso a dejar de venir al Fondo a animar es algo que no puedo entender y por favor no me cuentes esa excusa de que si mi novia o mi mujer, que si tengo hijos y trabajo, responsabilidades etc. Ahí algunos antiguos ultras que en su día fueron la oxtia y que ahora se han convertido en jóvenes viejos que van a otros Fondos a sentarse mientras comen pipas y fuman un puro. Joder, se han convertido en la misma clase de viejos a la que siempre insultábamos precisamente por eso, por sentarse a criticar sin animar al Sporting. Siempre he creído que los verdaderos ultras lo llevan dentro, es parte de tu ser, y ni la edad ni ninguna circunstancia te hace cambiar y sólo el tener que currar fuera de Gijón te puede hacer no ir a El Molinón todos los domingos y es que el Fondo Sur es adictivo y no existe cura.
Durante muchos años fueron Félix, Nacho y “El Negro” los verdaderos motores de los Ultra Boys bien secundados por un reducido grupo de colaboradores. Nacho ha sido el mejor voceras del grupo. Joder, no sabías dónde empezaba él y acababa el megáfono. Al igual que Félix han fundado y organizado esta historia y no han dejado de colaborar y participar activamente para que Ultra Boys fuera creciendo. Lo de “El Negro” era la financiación y para ello se valió durante años del gorroneo y la extorsión moral en la que caían casi todos e incluso se decía que hacía ciertos favores sexuales a viejas acaudaladas para pagar los tifos del domingo. Lo que si es cierto es que tiró económicamente del grupo y siempre se movió en plan pesao por las oficinas del Sporting para conseguir entradas más baratas y mejoras para los ultras. En esa época el rateo del “Negro” es algo mítico dentro del grupo hasta la llegada del merchandising ultra.
En los 90 se puso de moda el movimiento ultra lo que hizo que montones de tíos empezaran a venir al Fondo Sur para ser Ultra Boys. Aunque se perdió algo de autenticidad se ganó el crecer en número de forma espectacular y que aparecieran por el Fondo tíos que han sido muy importantes en el seno y organización del grupo.
La sección que más ha crecido ha sido el Batallón Gijón donde ya a finales de los 80 empezaron a parar los hermanos Jose y Fernando “Gochín” (grafitero oficial del grupo), Pereda, el ”Chupa-Chus” y después tíos destacados como Raulón, ”El Chaque” (que ya venia al Fondo con 12 años) o la fallecida Cristina, además de las chicas Skins y todos los jóvenes cachorros que se han ido sumando y haciendo al Batallón más potente. Ha sido fundamental Santi el skin para que el Batallón se integrara en el grupo sin malos rollos y aunque lo integran 40 tíos de los mas de 400 Ultra Boys se nos ha puesto a todos el sello de grupo de la extrema derecha y así nos ven desde fuera; cosas de la ignorancia.
A finales de los 80 empezaron a parar algunos rockers como Forque, Pablo, Héctor ”El Gochu” y Michi, que todavía viene al Fondo a darlo todo, junto con las chicas de la sección femenina formada por Elena, Roxana, Nuria, María ”La Rubia”, Sandrina y otras. También en esos años empezaron a venir los de la Peña Ricks con tíos como Juanín y Pablo, que actualmente está tan vinculado al Colectivo Mutante como al Batallón. Algunos muy importantes en Ultra Boys como Ramone y su hermano Ruben que abandonaban su Norte Gijón para venir al Sur y formar la Sección Boys Atrás junto a otros ex-norteños. Otros borrachuzos de calibre como Vicentón y “Abuamba” y nuestro héroe etílico Santi ”Pecholata” y su colega “El Moni”, también Dartacán, Klinsmann, Manolo Mieres, Javi Avilés, etc etc
En los 90 venían los tiburones “El Zanca” y “El Mod”, o Zamorano. Otros tíos como “El Abogao”, Méndez, Kike, ”Antruss”, Hechi, ”Jorche”, ”El Peli”, Lauri, Bibiana… además de David Michelón (tristemente fallecido) y los 20 Uñas, o el subnormal de su hermano “El Petete” Michelón, que estaba adherido a un grano podrido con vida propia. Lo botaron del puesto por desfalco. Llegaron los que formarían la nueva directiva, los hermanos Mario y Armando (que aparte de presi fue un buen voceras durante bastantes años), Aníbal (que ya llevaba varios años en el grupo) y ya el nuevo voceras del Fondo Edu, Oscar, Churruca y los hombres-tifo (que se merecen un libro aparte por sus tifos hechos con cuatro pesetas y que son alucinantes en ingenio). Los nuevos capos se lo han sabido currar la oxtia de bien. No sólo han sabido sintonizar con la gente de su generación sino también con los ultras más viejos y con la gran cantidad de gente joven que empieza a venir con ganas al Fondo Sur.
Sería imposible nombrar a toda la gentuza de gran calibre que han pasado por el grupo en estos años ya que no hay memoria que lo pueda hacer y menos la mía, maltratada por años de drogas y alcohol, pero desde este espacio mi enhorabuena por haber hecho crecer a los Ultra Boys con gente potente y borracha, super adictos al Real Sporting de Gijón.
En 21 años me han linchado, apedreado, golpeado y seguro que pertenezco de sobra al club de los 100 toletazos chupados aparte de ser detenido y juzgado, pero ni por dinero cambiaría ni un minuto de los que viví en Ultra Boys y en la Sección Infras. Considero que nuestra sección ha sido una privilegiada por poder ver crecer esta historia y sobre todo por el gran trato que desde siempre nos han otorgado los otros miembros del grupo. Tuvimos mucha suerte siendo la sección más joven y marrullera del Fondo.
A nosotros siempre nos gustaba meternos en líos y tuvimos en los viejos capos a nuestros ángeles guardianes ya que siempre que nos estaban oxtiando los maderos. Venían ellos y soltaban aquello de: “¡¡déjalos joder, no ves que son guajes!”, con lo que conseguían que dejaran de darnos aunque se llevaran ellos algún toletazo de regalo.
El ultra al que más le gustaban las movidas era el “Austra” con quien tuvimos la suerte de participar en algunas de ellas. Joder, el “Austra” lo gozaba al igual que Jaime “el Puntu”.
En los últimos 21 años hemos pasado de ser 60 a ser 400 en un partido normal de liga y más del doble en los partidos importantes. Ahora, además de los más involucrados en Ultra Boys, vienen a la perrera joven toda clase de gentes, desde borrachuzos como gente sana, adolescentes que vienen en grupos a animar y un montón de chicas jóvenes, mogollón de guajes de 13 o 14 años, además de lo peor de cada casa y todos animando y participando de los tifos y de los cánticos, involucrándose poco a poco con los Ultra Boys y haciendo grupo. Y es que Ultra Boys siempre ha estado abierto a todo el mundo con ganas de animar. Esto hace que aunque el Sporting lleve 9 años en segunda el grupo no ha parado de crecer y joder, no puedo imaginarme lo que habría sido si nunca hubiéramos bajado. La perrera joven se habría quedado pequeña hace tiempo.
La cantidad de gente joven que se interesa en pertenecer a Ultra Boys hace que el futuro del grupo esté asegurado y es que este grupo aparte de ser el movimiento juvenil más grande de Asturias también somos el alma del Sportinguismo, algo imprescindible en El Molinón, que sería un cementerio sin nuestros cánticos y nuestra animación constante.
Nosotros jamás fallaremos a nuestro glorioso Sporting por que somos:
¡¡FIELES AL SPORTING HASTA LA MUERTE!!
-SERXY GONZALEZ-
No podíamos despedir este libro sin hacer un homenaje a los colegas ultras desaparecidos a lo largo de estos 25 años. Al primero que hay que nombrar con mayúsculas es a Manolo “Manolinguer” para los amigos. El mote se lo pusieron los primeros ultras porque cuando bebía arrasaba con todo en plan Mazinguer Z. Era la reoxtia este tío.
Pertenecía a la bautizada Sección Vino con Mazorra, Fede y Arturo, y joder, eran la peña más alcoholizada del Fondo con diferencia. Había que verlos beber, como si mañana se acabara el mundo o algo así. El primero en dejar la movida ultra fue Mazorra que pilló una moza que le metió en cintura pero bien. Joder, pasó de ser Mr. Hyde a Dr. Jeckyll en dos dias. La oxtia, de ser uno de los ultras más borrachos, destroyer y faltoso del Fondo a ser un pijo bien peinado y que renegaba de todo su pasado ultra. Al poco tiempo, Fede, otro pedazo de ultra, se enganchaba a las drogas y dejaba de parar por el Fondo. Quedarse sin sus colegas hizo que Manolinguer empezara a tener problemas mentales y a tomar muchas pastillas por ello. La última vez que vino a El Molinón se puso en la grada de encima del Fondo Sur a soltar un discurso ante la pitada y mofa de muchos ultras que no le conocían de antes. Después de intentar suicidarse trepando a una conocida escultura que antes estaba en Begoña sólo consiguió romperse una pierna.
Días más tarde se tiraba desde la escalera al patio de su edificio matándose en la caída.
Lo de Cristina fue más triste aún si cabe. Había empezado a tener una nueva vida, con nuevas ilusiones al lado de su chico Samu, con un nuevo trabajo, empezándose a cuidar mucho más y con unas ganas tremendas de tirar para delante. Y un día por sorpresa, sin avisar, se nos fue. Siempre la recordaremos como la tía más cañera que ha pisado y pisará el Fondo Sur, un beso donde quiera que estés!
Y qué decir de David, de “Michi”… Quienes tuvieron la suerte de conocerle es muy difícil que puedan olvidarlo jamás. Una de las mejores personas que ha pisado nuestra grada, siempre alegre y con ese humor tan cabrón que hacía que a su lado fuera casi imposible estar triste o de bajón, el compañero ideal para viajar con UB o simplemente para salidas nocturnas por nuestra ciudad, un crack!!
Su muerte trágica nos heló a todos el corazón, nos lo partió en mil pedazos. Aún hoy en día nos es difícil hacernos a la idea de su ausencia, no nos acostumbraremos jamás!
Todos ellos, descansen en paz
