- Portada
- El Reportero
- Noticias del Sporting de Gijón
- Treinta y dos años de un clamor
Treinta y dos años de un clamor
by
Publicar noticia
Treinta y dos años de un clamor NOTICIA
VolverOjea un viejo tomo de la hemeroteca, distraído, ajeno al movimiento que se vive en la redacción de EL COMERCIO en hora punta a nivel informativo, mientras busca con su dedo índice la crónica de aquel inolvidable partido ante el Madrid del 25 de noviembre de 1979, hace 32 años, que finalizó con un empate (1-1). «Aquí está el árbitro». En la página que concentra su atención, agudizada con el ceño fruncido, en una vieja fotografía en blanco y negro, se distingue a Ausocúa Sanz, el colegiado que expulsó a Enzo Ferrero a los siete minutos de aquel encuentro tras un encontronazo con Isidoro San José que derivó en una animadversión generalizada hacia el conjunto 'merengue', que el sábado visita El Molinón. Nacía así el popular: 'Así, así, así gana el Madrid'.
«Si una patada no es una agresión y no es roja directa, ustedes me dirán». Era la primera justificación que ofrecía el árbitro vallisoletano a los periodistas al término del encuentro, en una imagen que resultaría impensable en el fútbol actual por el hermetismo informativo que reina ahora en el estamento.
«Fueron problemas de árbitros más que del Madrid, porque no tengo nada en contra de este club, es más, me encanta como juega, como el Barcelona, pero sí que es cierto que el Madrid tenía mucho peso, más incluso que ahora. Los árbitros son en la actualidad mucho más imparciales», reflexiona el extremo argentino, leyenda viva del Sporting, mientras vuelve a releer con detenimiento la crónica de aquel partido. «Fue un error del árbitro que se equivocó totalmente. Incluso José María García, el periodista, lo reconoció el lunes siguiente en antena».
Ferrero, que juguetea con sus gafas y con las hojas del viejo diario, echa la mirada atrás en el tiempo, refrescando sus recuerdos con la tinta seca, y vuelve a reproducir la jugada de la polémica casi con precisión fotográfica: «El balón venía hacia mí e hice una jugada muy característica mía de dejar pasar el balón por debajo de las piernas. Giré y me encontré con San José de frente, que me hizo una obstrucción con la mala suerte de que me pegó en el labio y los dientes. Me lo abrió y vi la sangre. Le empuje y le di una patada para que se fuera y me expulsaron». Así se escribe la historia.
Fue la gota que desbordó el vaso de la paciencia del sportinguismo. La frustración que desembocó en ese cántico se había gestado con la actuación de Borrás del Barrio en el Bernabéu. También en aquel polémico partido de Salamanca, previo a la disputa del encuentro clave de la Liga, en el que Doria y Ferrero fueron amonestados, de forma extraña, y se perdieron el choque decisivo contra el Madrid. Y derivó en aquel grito de rabia al viento, además de un lanzamiento masivo de almohadillas al término del encuentro, que todavía tiene su eco en la actualidad, sobre todo cuando hay algún factor añadido, como el desencuentro de la pasada campaña entre Preciado y Mourinho, cada vez que la elástica 'merengue' se deja ver por El Molinón.
Ferrero retoma aquella imagen simbólica y aquel espíritu que en años sucesivos caló en otros campos y recuerda sobre los momentos posteriores que «me fui al vestuario, dolido lógicamente por lo que había sucedido, y me pusieron hielo. Dentro del vestuario ya escuchaba el griterío y el cántico de la gente. Las paredes de El Molinón retumbaban. Luego, más tarde, salí y vi lo que restaba del partido en el pasillo. A San José lo tuvieron que retirar del campo porque estaba muy presionado y cada vez que tocaba el balón le pitaban».
Lo que resulta curioso, con el paso del tiempo, es que el Madrid había estado interesado en contratar a Ferrero unos años antes. En ese sentido, el extremo argentino recuerda que «hablaron conmigo y con el Sporting, pero el club no me vendió. No hubo acuerdo y ellos compraron a Cunningham, que, curiosamente, luego vino a Gijón».
Isidoro San José
Por la mañana, este diario trata de ponerse en contacto con Isidoro San José, el otro protagonista de aquella desafortunada acción que pasó a la historia, pero el exfutbolista, de forma educada, declina la invitación para valorar aquella jugada desde su perspectiva. «Ya expliqué mi versión y no quiero hablar más del tema porque ya ha pasado mucho tiempo», explica de forma breve, al tiempo que se disculpa por la negativa.
El año pasado sí que ofreció, aunque un poco a regañadientes, su versión de la jugada en 'El País': «Ferrero me dio una patada en la rodilla y yo caí. Me provocó una osteocondritis. Una lesión muy grave para la época. Casi tengo que dejar el fútbol. Es un recuerdo ingrato. Estuve 14 meses sin jugar y a Ferrero lo sancionaron con dos partidos. Para colmo, tuve que escuchar el bendito cántico».
No obstante, Ferrero, sin ánimo de entrar en polémicas, recuerda, cuando relee la visión que tuvo el defensa del asunto, que «San José jugó después varios partidos y, en ningún momento, comentó nada de la lesión porque no tuvo nada que ver con aquello. Hasta lo dijeron algunos de sus compañeros, como Juanito, que la acción no había sido para tanto y que la expulsión era excesiva». El argentino prosigue y reconoce que, posteriormente, se encontró con el madrileño y que nunca hubo resquemores entre ambos. «No tuvimos ninguna aspereza porque fue una reacción en ese momento puntual», sentencia.
Preguntado por el encuentro del sábado, el fino extremo se une a la corriente generalizada y explica que «éste Madrid es mucho mejor que el año pasado y está más evolucionado, pero el Sporting tiene algo que no tienen muchos equipos y es su afición, además de que los partidos hay que jugarlos y de que va a tener sus oportunidades, seguro».
Varios jugadores, al término de aquel encuentro de
¿Quieres participar en esta sección?
Si ya eres miembro, entra / loguéate.
Si aún no estás registrado en puxamolinon.com:

Por