El Sporting no descarta que el traspaso de Roberto Canella al Zaragoza, que tendrá que esperar, en principio, hasta la próxima semana para resolverse, se vuelva atrás. El consejo de administración sopesa esta posibilidad, que no supondría ningún contratiempo para el club rojiblanco, puesto que no tiene la necesidad inminente de vender, a raíz de la demora que se ha producido en la operación por el lavianés, que está pendiente desde hace unos días de un trámite burocrático del club maño con La Caixa.
El Zaragoza pretendía cerrar la operación durante la jornada de ayer, pero finalmente tendrá que esperar, en principio hasta pasado mañana, al no disponer de un aval para la subrogación del crédito que los rojiblancos tienen todavía con La Caixa -2,5 millones de euros- y que, en el caso de que se efectúe la venta de Canella, tendría que asumir el club maño, según el acuerdo al que llegaron ambos clubes, que se cerrará en 4,5 millones de euros, más una plusvalía de un 20% de un posible traspaso posterior.
El principal problema de que la operación -estaba previsto que se rubricara al comienzo de la semana- se haya ralentizado radica en que el Zaragoza no ha encontrado a ninguna entidad o persona que le avale para hacerse cargo del crédito. El Principado ejerce esa función en el caso del Sporting, que no va alterar ni una coma de lo acordado.
El técnico del conjunto aragonés, Marcelino García, aguarda con impaciencia la llegada del defensa, al que espera poder alinear en el encuentro que su equipo disputará el próximo martes frente al Lepe, en Huelva, días antes de que el club maño viaje hasta Alemania para iniciar allí una concentración.
Al contrario que el Zaragoza, el club rojiblanco no tiene ninguna prisa y empieza a contemplar la opción de que el Zaragoza no pueda asumir el traspaso, con lo que Canella seguiría a las órdenes de Preciado, quien así dispondría de dos laterales izquierdos de garantías para la próxima temporada y no acusaría la previsible marcha de José Ángel, con la selección sub 20, al Campeonato de Europa. Noel Alonso, como contrapartida, volvería a ver muy complicada su continuidad en el equipo.